Esta ruta marítimo-fluvial por la Ría de Arousa y el Río Ulla conmemora la llegada a Galicia, por mar, del cuerpo del Apóstol Santiago el Mayor, tras su martirio en Jerusalén en el año 44. Santiago fue marinero y pescador de Galilea, apóstol de Cristo, evangelizador de Occidente y mártir. El episodio de su muerte, ordenada por Herodes Agripa, se recoge en "los Hechos de los Apóstoles", de San Lucas. Antiguas tradiciones cristianas, reforzadas por varios textos medievales, aseguran que varios de sus discípulos recogieron el cuerpo de Santiago, lo amortajaron y trasladaron hasta la costa palestina. En el puerto de Jaffa un barco posiblemente mercante (una interesante hipótesis plantea el caso de una "Barca o Barco da Pedra," destinado al comercio regular de mineral de estaño con Oriente) lo trasladó, a través de todo el Mediterráneo y de la costa atlántica ibérica, hasta los confines de Occidente: el lugar donde había predicado el Evangelio. Los restos del Apóstol entraron en Galicia por la anchurosa Ría de Arousa y remontaron
el Río Ulla, arribando a la ciudad romana de Iria Flavia (Padrón). El texto más importante que narra la Translatio del cuerpo apostólico, desde Jaffa a Iria y desde allí a su lugar de enterramiento, en Compostela, es el célebre Liber Sancti Jacobi, "Códice Calixtino", Libro III, capítulo 1, escrito en la primera mitad del siglo XII. Por las tradiciones orales y los textos medievales que recogieron el acontecimiento, sabemos que, después de un largo viaje, iniciado en el extremo oriental del Mediterráneo y concluido en el occidente del mundo conocido, Santiago se reencontraba definitivamente con la tierra donde había derramado el legado evangélico. Parece significativo que la representación más antigua de la barca apostólica con el cuerpo de Santiago aparezca en una moneda del s. XII hallada en Adro Vello (O Grove, Ría de Arousa). Los dos discípulos que acompañaron el cuerpo de Santiago hasta Galicia, Teodoro y Atanasio, tuvieron que aguzar su ingenio al enfrentarse con la terquedad de la reina Lupa y la furia de los romanos acantonados en la ciudad de Dugium (cerca de Fisterra). Pero al final vencieron los peligros y lograron un lugar digno que sirviera de enterramiento a su maestro. El lugar elegido para situar el Sepulcro jacobeo, en las inmediaciones de una encrucijada de caminos, quedó cubierto durante siglos por la maleza del bosque Libredón. Este silencio quedó roto en el s. IX, después que el monje eremita Paio y el obispo de Iria Teodomiro descubren la preciada Tumba y, con la ayuda del Rey Casto, reorganizan el culto a Santiago el Mayor, Pero la "traslatio", a través de la ruta marítima del Apóstol, sigue siendo un acontecimiento vivo que las gentes de Arousa y Ulla rememoran anualmente. A finales de julio o principio de agosto, el Comité de Alcaldes de esta ruta jacobea (hoy "Fundación Ruta Xacobea do Mar de Arousa e Ulla") en colaboración con Autoridades de la Marina, la iglesia de Santiago de Padrón y armadores y pescadores de la zona, organizan todos los años una procesión marítimo-fluvial que arriba a Pontecesures y Padrón (varias decenas de barcos repletos de público), donde tiene lugar un acto religioso.
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